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Información sobre el Cancer Testicular

El cáncer constituye uno de los grandes males de nuestra época, ya que es uno de las principales causas de muerte de nuestro tiempo. El gran problema de esta afección es que se trata de una enfermedad silenciosa que se va propagando en diversos órganos y es fuente de insuficiencias y dolencias, hasta que finalmente termina por cobrar la vida de la persona que la padece.

¿Cuáles son los órganos susceptibles? Realmente todos, ya que al ser una enfermedad que afecta a las células, cualquier parte de nuestro organismo puede ser objeto de ella.

Aunque esta enfermedad no distingue de géneros, en el caso de los hombres, la afección más frecuente en un estadio de adultez media, es la testicular, y esta puede propagarse con facilidad a otras partes del cuerpo, por lo tanto, es importante conocer a ciencia cierta cuales son los síntomas iniciales, y el adecuado tratamiento que debemos seguir para evitar llegar a un estadio avanzado, como es el caso de la temida metástasis.

¿Cómo distinguir los síntomas iniciales de este tipo de cáncer?

En muchos casos, el cáncer testicular se cobra la vida de las personas que lo portan por la realización de un diagnóstico tardío ¿Cómo evitamos entrar en esta estadística? Simplemente manteniéndonos atentos a los cambios en nuestro cuerpo, sin embargo, esto es una forma de proceder bastante empírica, y se encuentra sometido a un alto porcentaje de error, ya que, en muchos casos, cuando notamos el crecimiento de algún tipo de masa en nuestro organismo, o sufrimos dolor, ya nos encontramos en una etapa avanzada, por ello lo recomendable es acudir a un chequeo médico anual.

La propagación de esta enfermedad a otros órganos constituye una acción invasiva al sistema (metástasis), que paulatinamente terminará por colapsar, lo que conducirá a la persona a la muerte. Asumir acciones preventivas es relevante y primordial, ya que el conocimiento del cuerpo permitirá notar las variaciones y cambios negativos. Se trata de realizar una continua revisión, de esta forma es posible detectar el cáncer en una etapa temprana, en la cual los tratamientos médicos pueden contribuir a su erradicación. Al igual que en el caso del cáncer de mamas, tocar la zona, palpando irregularidades es una técnica para notar con rapidez alguna hinchazón o crecimiento extraño.

Otra forma de notar que algo no se encuentra bien en tu organismo, es evaluando las sensaciones de las que eres objeto. Se ha determinado que el cansancio sin causa aparente es un factor de riesgo del desarrollo de un cáncer, ya que debes recordar que durante la gestación de esta afección, nuestro organismo está sometido a una producción acelerada y descontrolada de células, lo que requiere de un mayor consumo energético.

Los síntomas del cáncer en los testículos

El cáncer testicular ocurre en los testículos, que son estructuras que se encuentran en el interior de los escrotos, que son los sacos de piel blanda ubicados en la parte inferior del pene. Aunque en un sentido general puede definirse como un cáncer poco frecuente, lo cierto es que este es el tipo que puede ocurrir mayormente en los hombres de 20 a 35 años de edad.

Como el conocimiento de los indicadores de la enfermedad es determinante para poder acceder a un diagnóstico oportuno, a continuación, te explicaremos cuáles son esas señales de alerta sobre las que debes mantenerte atento para evitar el avance de la enfermedad.

Aumento de tamaño

El crecimiento en los testículos, es el principal indicador que algo no anda bien en tu aparato reproductivo, ya que el cáncer testicular consiste en el desarrollo de un tumor maligno en la zona, por lo que una de las primeras manifestaciones de lo que se está orquestando en forma silente en tu cuerpo es el crecimiento. Es importante aclarar que es perfectamente normal que presentes un testículo más grande que el otro, o que uno cuelgue más abajo que el otro, el detectar una anomalía va a depender del conocimiento que tengas de ti mismo.

Aumento de Peso en los testículos

Algunos hombres manifiestan que realizaron la detección al sentir un mayor peso en sus testículos. Algunos suelen ignorar esta sensación, por temor a una detección negativa, o simplemente por descuido. Sin embargo, es probable que esa sensación molesta en tu zona sexual se deba al desarrollo de un tumor. Aunque también podría asociarse a otras enfermedades como hernias.

Masa irregular

Bulto irregular, si al tocar este órgano detectas una prominencia no habitual, debes acudir inmediatamente al médico, incluso si al tocarla no sientes dolor (recuerda que el dolor se presenta en etapas avanzadas).

Crecimiento de las mamas

En este estado, el organismo suele segregar altos niveles de una hormona llamada gonadotropina coriónica humana, que es la encargada del crecimiento de los senos, por lo que si ves un crecimiento en tu zona pectoral y/o dolor, esto puede ser una clara señal de alerta.

Síntomas asociados a la metástasis

En el caso de este tipo de cáncer, la metástasis ocurre por diseminación hematógena, por lo tanto la difusión de esta alteración a nivel celular se transmite a los pulmones, huesos e hígado, principalmente.

Cuando se llega a esta fase terminal, definida por la diseminación de tumores en diversos órganos, se puede experimentar dolor en la espalda baja, esto definido por la propagación del cáncer a la zona linfática, también se presenta dificultad para respirar, porque otro órgano objeto de la metástasis de este tipo de enfermedad son los pulmones, esto también puede verse reflejado en ataques de tos (toser sangre incluso). El dolor en el vientre, en este caso, es signo de que se ha difundido hasta el hígado.

Otras evidencias son la pérdida del apetito y pérdida de peso, señales que acompañan en un sentido general a los pacientes con cáncer.

7 causas que lo promueven

La mayoría de los pacientes de una enfermedad de tipo terminal suelen verse asediados por la interrogante ¿Por qué me sucedió a mí? Y es que en ocasiones no somos conscientes de los hábitos nocivos que hemos desarrollado, y que en suma pueden desentrañar una enfermedad de estas dimensiones. Para ayudarte a disminuir los factores de riego, a continuación te mencionamos las causas que pueden conducirte al cáncer en esta zona.

Es importante destacar, que existen casos en los que los factores de riesgo no necesariamente se definen en un cáncer de este tipo, como también, pueden evidenciarse casos de personas que entran dentro del cuadro clínico incluso cuando no estaban en contacto con las causas.

Lesiones en esa zona

Una lesión importante en esa zona podría definirse como un factor de riesgo para presentar esta afección, ya que se considera que esto puede ser el detonante para promover el crecimiento y descontrolado de células anormales. Por eso se recomienda que en la ejecución de deportes cuya ejecución involucre un riesgo de recibir golpes en esa zona, se utilice protección para evitar un impacto directo.

Ejercicios intensos

Aunque no existen pruebas concluyentes que permitan asegurarlo con propiedad, algunos expertos afirman que las actividades físicas extenuantes que generan impacto en esa región podrían ser las causantes de un cáncer posterior. Esta aseveración, es refutada por algunos científicos ante la evidencia de que el ejercicio lejos de ser causal de enfermedades mantiene a raya las alteraciones de este tipo.

Antecedentes familiares

Los genes son estructuras que difunden información, por lo tanto a través de ellos nuestros padres nos transmiten características que constituyen nuestro cuerpo durante la gestación. Estudios han definido que el ADN no sólo determina elementos físicos, sino que también puede estar asociado a la predisposición de los descendientes a sufrir afecciones experimentadas por los padres.

Por lo tanto, los descendientes de personas que han sido objeto de estas enfermedades tienen un mayor riesgo de padecerlas.

Criptorquidia

Durante la gestación de un feto de sexo masculino, los testículos se desarrollan dentro del abdomen y posteriormente descienden hacia la zona de la ingle, a los escrotos. En un pequeño porcentaje, existe una parte de la población en la que el descenso no ocurre en forma espontánea antes del nacimiento.

Esta condición se define como un factor de riesgo para lo que podría ser la experimentación de un cáncer en esta zona, ya que las estadísticas médicas, han definido que durante su gestación sufrieron esta condición.

Síndrome de Klinefelter

Esto es un síndrome de tipo genético que hace que los hombres nazcan con un cromosoma adicional X, por lo tanto, en lugar de presentar la configuración cromosómica habitual XY, en estos casos, los hombres están definidos por XXY. Esto determina ciertas características andróginas, y entre otras cosas, puede conducir a que el tamaño de los testículos se vea afectado. Por esta razón se le define como un factor de riesgo para sufrir el cáncer en la región sexual masculina.

VIH

Los hombres que han sido afectados por este virus presentan la predisposición a sufrir de este tipo de cáncer. Esta enfermedad que ataca a nuestro sistema inmune puede hacer que el organismo se encuentre vulnerable a ella.

Edad

El estudio de las estadísticas médicas, ha arrojado que las personas de mediana edad, es decir que se encuentran en el periodo de adultez temprana (de 20 a 35 años) son quienes principalmente desarrollan este tipo de cáncer. Y aunque las razones de que este grupo sea el principal afectado no se encuentran claras, la evidencia que arrojan los datos tomados en diferentes centros médicos deja este hecho en evidencia.

No obstante, es importante que tengas en cuenta que a cualquier edad un ser humano puede desarrollar un cáncer.

Consecuencias de esta enfermedad

El cáncer ha sido ampliamente asociado con el dolor, por lo que podemos definir esta como la principal consecuencia de esta afección. Por lo que el paciente puede experimentar grandes molestias no solo en esa región, sino que también puede experimentar dolor en otras zonas, como el abdomen y espalda baja.

Otro efecto, es el desarrollo de cáncer en el otro testículo. Incluso cuando ha sido tratado, la persona podría experimentar con el paso del tiempo un nuevo brote en la estructura que le quedaba sana.

Las personas que se someten a una cirugía para la extirpación el tumor, podrían observar una disminución del volumen de producción de semen, y en casos crónicos esto podría asociarse a una posterior disfunción eréctil.

Los espermatozoides son células sexuales, por lo que son bastante susceptibles a los efectos de las sustancias suministradas en la quimioterapia, o a las longitudes de onda de los rayos apuntados en la radioterapia, por lo que el paciente que ha sido sometido a un tratamiento de cáncer en esa zona podría ver afectada su capacidad reproductiva,  ya que la persona podría quedar infértil.

En el caso de los hombres que pierden ambos testículos producto del tratamiento, es requerido el sometimiento a un tratamiento hormonal, para suplir las carencias de testosterona, ya que su producción tiene lugar en esa parte del organismo.

La consecuencia más temida de esta enfermedad es la metástasis, que es la producción descontrolada de células con anomalías en diversos órganos, la cual al ser alcanzada no tiene punto de reversa, por lo que el paciente que sea diagnosticado en esta etapa, en forma irremediable terminará por morir.

Superar esta enfermedad

Ser diagnosticado de cáncer, sin lugar a dudas no es algo deseable, de hecho, la mayoría de las personas que alguna vez han recibido la dura noticia de que han desarrollado algún tipo de tumor maligno, definen este como uno de los momentos más difíciles de su vida. Y es que la incertidumbre enseguida se instaura, el ser conscientes de que podríamos estar viviendo en una cuenta regresiva, viene definida por la sensación de peligro inminente.

Una vez has recibido un diagnóstico positivo, lo que sigue es la realización de una evaluación que permita determinar las condiciones generales en tu organismo, y el tratamiento que procede realizar para erradicar el foco de células malignas. Usualmente esto involucra una operación para extraer el tumor, seguido de la implementación de quimioterapia y/o radioterapia, para evitar que una nueva cepa de células anormales se desarrolle. Posterior a esto, la persona debe cuidar sus hábitos alimenticios y estilo de vida, y adicional a esto, debe realizar una visita periódica al médico, para que mediante estudios se monitoree el estado general del paciente. Es importante recordar que una persona que ha desarrollado algún tipo de cáncer corre el riesgo de volverlo a padecer.

En los casos de aquellos pacientes que desarrollan una metástasis, se puede recurrir a tratamientos con quimioterapia para detener un poco el avance de la enfermedad, y proporcionarle al paciente un poco más de tiempo y calidad de vida. Sin embargo, no es posible bajo los tratamientos actuales, lograr revertir esta enfermedad una vez se ha llegado a esa etapa.