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¿Qué es y cómo se diagnostica el herpes genital?

Las enfermedades infecciosas de carácter sexual están sometiendo cada vez más a la población masculina que no posee el respectivo cuidado y precauciones sobre su sexualidad. Se contagia directamente con el contacto íntimo con la zona anal, vaginal u oral. Ocurre frecuentemente en adolescentes y adultos jóvenes en su mayoría.

En síntesis, el herpes genital no posee cura ya que el virus permanece en el organismo así se hayan erradicado las llagas; para eliminar las mismas se puede llevar a cabo un tratamiento con comprimidos o pomadas antivirales para disminuir los síntomas visibles.

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes?

El herpes es una enfermedad que puede no presentar ningún tipo de síntomas, puede llegar a ser en dado caso silenciosa hasta el momento en el que la llaga es completamente visible. En otras ocasiones los síntomas pueden ser confundidos con los de una fiebre o gripe común.

Cabe destacar que la presencia de las llagas puede llegar a ser esporádica, es decir que puede aparecer de vez en cuando, pero no significa que la enfermedad o virus deje de residir dentro del organismo.

Entre los síntomas más frecuentes en las personas que padecen de herpes genital están:

  • Ardor al orinar si la orina toca las llagas.
  • Dificultad al orinar ya que las llagas pueden bloquear la uretra.
  • Picazón.
  • Dolor en los genitales.
  • Fibre
  • Escalofríos.
  • Dolor de cabeza.
  • Cansancio.

Entre los síntomas más frecuentes en las personas que padecen de herpes oral están:

  • Aparición de llagas en los labios.
  • Úlceras bucales.
  • Llagas dentro de la boca

Factores de riesgo

Si tienes contacto directo con la saliva, la vagina o pene y las llagas de la persona que está contagiada con el herpes, estás propenso a un contagio inmediato. De igual manera, se puede contraer la infección así la persona infectada posea una llaga visible o no, si se le practica sexo oral, o si la otra persona posee un herpes bucal que también sucede.

Cabe destacar que la enfermedad no se transmite con el contacto directo con inodoros, piscinas, ropa de la persona infectada ni los objetos a su alrededor al menos que estos posean un contacto directo con los fluidos genitales de la misma.

Preguntas frecuentes

El herpes es una de las enfermedades de transmisión sexual con mayor cantidad de afectados en el mundo ya que es una de las que más fácil se contagia; es por esta razón que entendemos surjan las siguientes preguntas frecuentes:

¿Puede existir un vínculo entre el herpes y el VIH?

La infección por herpes puede causar llagas y pequeñas aberturas expuestas en la piel de la zona genital, lo que convierte a la persona contagiada en el blanco perfecto para contraer Sida en caso de tener contacto directo con la herida.

¿Cuándo debo asistir al médico?

Es recomendable que la asistencia al especialista comience una vez se haya iniciado la vida sexual, es decir, que el momento de la primera experiencia es el que debe marcar tus chequeos médicos; esto a manera preventiva.

Sin embargo, si son persistentes los síntomas o posees sospechas de ellos debes porque sí asistir al médico. ¿Cuáles son dichos síntomas? la aparición de pequeñas llagas de colores rosáceos.

¿Cómo se diagnostica?

El especialista puede observar directamente la llaga para dar con su diagnóstico, en otras instancias se puede llevar a cabo un análisis de sangre para determinar la presencia del virus en el organismo. Cabe destacar que dicho examen no te dirá ni cuándo ni cómo sucedió el contagio.

¿Cuáles son los síntomas?

El herpes no posee un síntoma interno que haga sospechar a la persona hasta que las llagas externas comienzan a aparecer en el área genital o en la zona de la boca. Es por ello que con mayor razón se debe cumplir un seguimiento médico periódicamente, mucho más, si se lleva una vida sexual en la que se experimenta con múltiples parejas.

¿El herpes tiene cura?

Hasta el momento no existe una cura directa que logre erradicar la enfermedad por completo, es posible que la persona contagiada siga un régimen médico bastante delicado en el que se logre extinguir la aparición de llagas visibles; sin embargo, el virus seguirá formando parte del organismo de por vida con la posibilidad de que el mismo aparezca cuando la persona posea las defensas bajas o contraiga enfermedades muy simples como la gripe.

¿Qué pasa si no sigo el tratamiento?

El síntoma visible de la enfermedad son las llagas, las mismas pueden llegar a ser excesivamente dolorosas, mucho más si no se sigue el tratamiento correspondiente. Además de ocasionar un estado de salud deplorable, la falta de tratamiento hacia el herpes puede ser un desencadenante fatal para otro tipo de afecciones ya que las defensas del cuerpo pueden verse comprometidas.

Cuando una persona no sigue el tratamiento adecuado o simplemente no lo sigue, se expone a sí misma a la distribución de la infección hacia las demás partes del cuerpo. Sucede cuando las llagas tienen una exposición abierta y las mismas supuran el líquido infeccioso y se tocan las mismas.

¿Esto afecta mi vida sexual?

Sí, tanto si eres la persona contagiada como la pareja de la persona contagiada. Comencemos con los problemas emocionales y psicológicos que el convivir sexualmente con una persona que posee herpes genital acarrea; a pesar de que es un problema que puede ser seguido en pareja, siempre existe el temor o de contagiar al otro o de ser contagiado, sumado a eso las posibles presiones sociales que no siempre son bien manejadas y la situación emocional que cada una de las partes posea.

Continuando con el placer que se puede llegar a tener al tener sexo con una persona contagiada a hacerlo con una persona que no. A pesar de que las artes amatorias son de agrado para todos, existe cierta presión al tener que hacer las cosas bien y con cuidado e inclusive la existencia de posibles miedos al respecto.

Por último tenemos las inevitables posibilidades de contagio, a pesar de que se usen preservativos, se asista al especialista periódicamente, se cumpla un tratamiento médico que logre erradicar por completo las llagas, siempre existe el riesgo a contraer el herpes genital.

Es por esta razón, que el contagio se tiene que tomar con mucha calma y madurez para poder asumir el problema con las medidas de precaución correspondientes. Recomendamos de igual manera, trabajar en las áreas comunicativas con tu pareja, si eres la persona afectada debes comunicarlo desde el primer momento para evitar posibles conflictos a futuro, y si es el caso contrario donde tu pareja es la persona contagiada, debes exponer tus inquietudes ante la misma para de igual manera evitar posibles conflictos a futuro, sobre todo en tu salud sexual.

¿Cómo puedo prevenir el herpes genital?

Es importante que lleves una higiene íntima óptima, también lo es el tener precaución sobre el tipo de pareja sexual que tendrás y el uso de preservativos. Si por el contrario posees una sola pareja sexual y la relación es estable, es decir, que seguirá siendo tu pareja sexual por mucho más tiempo, las posibilidades de contagio son menores.

En líneas generales todo se trata de cuidar siempre de los encuentros sexuales donde la protección sea la protagonista del momento. El condón no solamente te protegerá de embarazos no deseados, este también te puede ayudar a evitar el contacto directo con la zona íntima de la persona afectada y disminuir en cierto porcentaje la posibilidad de contraer esta enfermedad. Sin embargo, el condón no siempre te protege 100% de cualquier enfermedad de transmisión sexual, por lo que es ideal contar con una sola pareja sexual o con una persona cuya higiene íntima sea óptima.

Si en este instante sostienes una relación netamente sexual con una persona que posee la enfermedad, puedes prevenir el contagio de la misma si esa persona consume medicamentos para reducir los síntomas de la enfermedad como las llagas y dicho tratamiento sea estrictamente seguido por un especialista; de igual manera se deben prevenir las relaciones sexuales cuando las llagas en la pareja sean visibles.